sábado, 18 de mayo de 2013

Los transgénicos causan problemas de salud, ¿sí o no?


Los alimentos transgénicos son motivo de debate por diversas cuestiones, muchas de ellas tratadas en este blog. Pero si hay una cuestión que preocupa a todos por igual es la posibilidad de que la modificación genética que sufren estos alimentos incremente del riesgo de provocar problemas de salud, especialmente alergias.
Tal como explica Catalina Rodríguez desde el Observatorio de Seguridad Alimentaria de la UAB, la producción de alérgenos en los alimentos transgénicos puede deberse a diversos motivos, todos ellos en actual investigación: “La alergia a un OGM puede ser debida al material genético transferido, a la formación inesperada de un alérgeno o a la falta de información sobre la proteína que codifica el gen insertado” (puedes leer el artículo completo aquí).
A lo largo de los últimos años se han venido realizando estudios diversos que ponen en entredicho la seguridad de este tipo de alimentos. Aunque no hay una clara opinión al respecto, las voces de alarma han surgido desde puntos tan diversos que merecen la pena ser escuchadas, aunque tan solo sea de modo preventivo.
Estudios y organismos que advierten de su peligrosidad
Aunque son varias las entidades que advierten de su riesgo, aquí vamos a nombrar concretamente a dos.
La primera fuente es el Doctor Jospeh Mercola, profesional médico por la Universidad de Illinois que no duda de las consecuencias inevitables que ocasionará el consumo de transgénicos, aunque dichas consecuencias no serán palpables hasta dentro de algunos años. Él responde precisamente a la pregunta que más de uno se hace, si tan malos son los transgénicos y están tan extendidos, ¿por qué sus efectos no son más evidentes?
 
Mercola responde que los efectos de los transgénicos a día de hoy son solo evidentes en ratas de laboratorio, ya que al tener un organismo y una vida media menor a la humana desarrollan los síntomas con mucha rapidez. En los humanos aún tardaremos un tiempo (se habla de décadas) en sufrir los efectos. Aunque esta pequeña ventaja temporal debería suponer un alivio, lo cierto es que la falta de pruebas más físicas hace que la preocupación sea menor, y que para cuando suframos realmente los transgénicos, estos ya estarán tan integrados en nuestro organismo y en nuestra dieta que no quedará mucho por hacer.
 
Mercola cita en su investigación el primer estudio (Food and Chemical Toxicology September 19, 2012) que demuestra que los trangénicos son un riesgo real para la salud. El estudio va más allá de las alergias para demostrar que tumores, daño en los órganos o muerte prematura son las consecuencias de tomar alimentos transgénicos en la dieta diaria.  La labor del doctor Mercola es muy extensa y laboriosa, para todo aquel que tenga interés (y estómago), puede continuar con la lectura aquí.
La segunda organización que realiza una labor constante en la defensa de los argumentos contrarios a los transgénicos es Greenpeace. Las razones que llevan a esta ONG a posicionarse en contra de los alimentos modificados genéticamente son muchas, algunas relacionadas con el medio ambiente, y otras con la salud.
 Greenpeace se remite a ejemplos más concretos de lo que puede resultar del consumo de transgénicos de los que ahora todavía no desconfiamos. Uno de ello es el caso del maíz Starlink, que tanta polémica causó en su momento por causar graves alergias y acabar considerándose no apto para el consumo humano. Así como hace referencia a estudios que demuestran que los transgénicos pueden transferir a las bacterias la resistencia a algunos antibióticos que dejarían de tener efectividad, y que a su vez ha sido denunciado por la asociación de médicos británica.
 
Empresas que defienden la seguridad de su consumo
Una de las mayores defensoras de la modificación genética en alimentos es precisamente la industria Monsanto. Desde este blog consideramos que los alegatos de Monsanto obedecen a una estrategia comercial y no a una responsabilidad moral y social con la población, por lo que sus argumentos quedan ilegitimizados y no tendrán espacio aquí.
No obstante y dado que nos consideramos objetivos en todo lo posible, queremos hacer llegaros la opinión de otro gran peso pesado de la agricultura española. Se trata de la Fundación Antama, que promueve las nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura, y quien asegura que los alimentos transgénicos causan tantas alergias como los convencionales. Aunque los alimentos transgénicos pudieran tener alguna proteína distinta que pudiera ser alérgena, al tratarse de alimentos OGM son sometidos a muchos más exámenes y pruebas antes de que sean aptos para ser lanzados al mercado.
 
Un asunto poco claro 
Lo cierto es que todavía no hay una respuesta clara a si debemos o no preocuparnos por el consumo de este tipo de alimentos. Los que advierten que son peligrosos no podrán demostrarlo hasta dentro de lo que podrían ser años, y los que nos aseguran que son inofensivos nos piden que confiemos en una serie de pruebas que en muchas ocasiones realizan las propias industrias del sector.
Como hombre precavido vale por dos, os dejo pinchando aquí una guía muy interesante y muy sencilla de Greenpeace sobre alimentos españoles que llevan o no transgénicos. Por lo menos para que el que consuma transgénicos sea consciente de que lo hace.

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